Huracán Simon azota centros turísticos y pueblos vulnerables a lo largo del Pacífico mexicano

Publicado: 12 oct 2026, 05:59 GMT-5|Actualizado: hace 7 horas

PUERTO VALLARTA, México (AP) — El huracán Simón azotaba el domingo la costa del Pacífico de México como una tormenta de categoría 3, cuyo centro permanecía frente al litoral trayendo intensas lluvias y vientos que golpeaban a la población entre la Sierra Madre y el océano.

El centro del huracán se desplazaba paralelo a la costa, acercándose al área de Puerto Vallarta, donde se tiene previsto que sus vientos y lluvias más dañinos continúen hasta la mañana del lunes. Sus vientos máximos sostenidos se debilitaron el domingo por la noche a 185 kilómetros por hora (115 millas por hora), según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos en Miami (NHC según sus siglas en inglés), pero se anticipa que permanezca como un peligroso huracán.

No son buenas noticias para la gente de Puerto Vallarta, un destino popular para turistas en el estado de Jalisco, y sus alrededores. Tierra adentro y cuesta arriba desde las zonas de resorts, muchos mexicanos viven en comunidades donde las viviendas podrían no resistir la tormenta.

Para la tarde del domingo el ojo de Simón se desplazaba hacia el noroeste, a unos 75 kilómetros (45 millas) al sur de Cabo Corrientes a unos 7 km/h (5 mph). Philippe Papin, especialista senior del centro de huracanes, indicó que este extremo occidental de México era el más probable para recibir un impacto directo del sistema. Cabo Corrientes está en el extremo sur de Bahía de Banderas, la amplia bahía donde Puerto Vallarta mira hacia el Pacífico.

Toda la costa occidental de México podría verse afectada

Los vientos con fuerza de huracán se extienden hacia afuera hasta 30 kilómetros (15 millas), y los vientos con fuerza de tormenta tropical alcanzan hasta 95 kilómetros (60 millas) desde el centro de Simón, lo que significa que toda el área entre la costa occidental de México y las montañas de la Sierra Madre podría verse afectada.

“Esperamos impactos catastróficos de viento y una marejada ciclónica potencialmente mortal a lo largo de esa costa centro-occidental de México donde actualmente está vigente la advertencia de huracán”, señaló Papin. “También están recibiendo lluvias muy intensas asociadas con la tormenta que probablemente van a producir inundaciones y deslaves en zonas de terreno más elevado a lo largo de la costa mexicana, y habrá oleaje significativo”.

El centro de huracanes dijo el domingo que se tenía previsto que Simón deje entre 5 y 10 centímetros (2 a 4 pulgadas) adicionales de lluvia, con hasta 20 centímetros (8 pulgadas) en algunas zonas de los estados de Colima, Jalisco, Nayarit y Sinaloa hasta la madrugada del jueves.

“Existe la posibilidad de totales aislados de hasta 76 centímetros (30 pulgadas) sobre porciones de los estados de Michoacán, Colima y Jalisco”, indicó el centro. “Esta lluvia producirá inundaciones y deslaves potencialmente mortales o empeorará cualquier inundación en curso, especialmente en zonas de terreno escarpado”.

Instan a residentes a permanecer resguardados

A medida que la tormenta se acercaba a Puerto Vallarta, vehículos de la Guardia Nacional patrullaban las calles mientras la policía usaba un megáfono para llamar a las pocas personas que estaban trotando, paseando a sus perros o andando en bicicleta por el malecón. Los agentes recordaron a la gente que el área estaba cerrada y los instaron a buscar refugio. No todos siguieron las órdenes.

El estado de Jalisco suspendió clases el viernes y el lunes en 22 municipios costeros y comenzó a evacuar a personas de zonas en riesgo, mientras pedía al sector turístico que garantizara que tanto trabajadores como visitantes estuvieran plenamente alojados en refugios o zonas seguras.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, llamó el domingo a la población de Jalisco, Colima, Nayarit y Michoacán a permanecer resguardada hasta que el gobierno informe que el peligro ha pasado. También pidió a la gente seguir las recomendaciones de protección civil y evitar viajar por carreteras públicas.

“Continúan labores de evacuación precautoria hacia zonas seguras; la prioridad es protegernos”, escribió.

Los residentes aprendieron de un gran huracán en 2002

Víctor Martínez, trabajador de un hotel, salió a comprar alimentos el domingo. Dijo que no podía ir a trabajar porque el servicio de transporte público fue suspendido y la mayor parte del hotel había sido evacuada.

Martínez dijo que le reconforta ver la preocupación de la población.

“Ya nos pasó. Ya nos pegó hace años”, señaló, refiriéndose a un huracán de categoría 5 que impactó la zona en 2002. “Eso no lo esperábamos, la gente. Éramos muy incrédulos que no nos iba a pegar. Ahora sí. Esta previniéndose todo. Ya nos sucedió y ya no nos vuelve a pasar”.

A pesar de los riesgos que plantea Simón, los turistas seguían llegando a Puerto Vallarta.

Ricardo Ramírez y Brenda Villarreal, quienes nunca antes habían experimentado un huracán, salieron a buscar comida por el malecón y se encontraron con policías pidiendo a la gente que se resguardara. Ramírez dijo que no estaban preparados en lo absoluto para esta situación.

“El malecón está cerrado. Sean responsables. ¡Entiendan!”, dijo la policía a los transeúntes a través de un altavoz.

Ramírez indicó que él y Villarreal tenían planeada su vacación de cuatro días desde el año pasado y viajaron desde Guadalajara, la capital de Jalisco.

“No sabemos todavía el tamaño del peligro”, reconoció Villarreal. “Apenas estamos viendo”.